martes, 10 de julio de 2007

Nada es hasta que nace el vacío.

Nada es, hasta que el suceso llega. Nada desaparece, hasta que uno no se olvida.
Nada nace hasta que algo no muere. Nada definido, nada concretado, solo es un vacío que atrapó al tiempo.
Un vacío que da vida a lo inanimado, a lo inerte que avanza en su historia.
Un vacío de Dios que creó al mundo, un vacío que aplacó al caos.
Un vacío energético que genera materia.

“Lo pensado nunca es lo soñado hasta que lo pisas”.

La mente humana necesita del vacío, del recuerdo olvidado.
Del mundanal ruido de la mente solo nos deleitamos al despiste.
Perdámonos al amor al vacío de lo carente de sentido.


Javier Alfaro Guillén




1 comentario:

Verena Sánchez Doering dijo...

mil gracias por tus lindos saludos y bellas palabras
escribes muy lindo, tienes el alma de un poeta que va por la vida buscando versos para llenar su alma
te dejo muchos cariños y que estes muy bien
besitos


besos y sueños