Océano azul de sabia certeza
escucha que cada célula reza
en su estrecho contacto
con el mundo del hombre por acto.
Seña de espera larga
que no encuentra más que savia amarga
del árbol del intelecto apresurado
que siente a su sueño encerrado.
Futuro que no se olvida
reconoce en su pasado la comida.
Alimento de miedos por la vida
en una esencia deprimida.
Eleva en la vida la bandera
con amor por compañera
y siente que el vivir consciente
hace al hombre cognoscente.
Javier Alfaro Guillén