Habita en el bosque encantado de tu corazón, el Ser que te comprende, que te añora, que desea salir a la superficie.
Un destello que la unidad dejó en el tiempo, un camino largo para resurgir desde no estás, a donde volverás...
Las ramas se entrecruzan como las vidas vividas en los sueños del mundo. Pero si miras al cielo verás la luz que te guíe por entre su negro y confuso suelo...
Javier Alfaro Guillén
