jueves, 17 de marzo de 2011

Tristeza del ánima

Tristeza del ánima,
ansiedad incomprendida
que merodea los rincones
del sentir sin saber.

Es como un instinto avisador
de nuestro mundo alrededor
que pinta las aceras grises
de frías huellas, para que las pises.

Morada inquieta de tristes letras
que manifiestan la sustancia del cambio...
Añoranza pasajera que viaja sin billete
y se recuesta en nuestro pecho desnudo.

Hoy así me siento y no se el porqué...

Tristeza del ánima que subiste en ascensor
y bajaste por escalones fríos y oscuros,
en un sentimiento escrito en viejos muros,
sin sentirme pecador y a la vez confesor.

Hoy así me siento y no se el porqué...


Javier Alfaro Guillén