viernes, 22 de diciembre de 2006

Jofiel Guevara Rallín



De la mañana, ¿Quién se acuerda?
tal vez el despavorido amante
que en su deseo ambulante,
vive de un recuerdo bacilante.

No hay despertar sin agonía,
mas el sincero amante
con su amor por turbante,
colma el vaso de su amada en sintonía.

Vil temor que impasible se apodera,
del hombre enamorado, en su cojera.
Recias manos, su pensar aprietan,
¿es el olvido medicina de dos corazones que se agrietan?

El recuerdo es un ser independiente,
que en la mente de un desmerecido pretendiente
hace mella implacable como a todo ser viviente.
El recuerdo de un "recuerdo" nos hace ser del olvido obediente.

De la mañana ¿Quién se olvida?
quizás el que avanza en el pesar de la vida.
Es un hecho parturiento el bienestar del amante hambriento,
qe sin un lamento poda de la viña el sarmiento.
Ya dicen que "ramas que la vista entorpezcan,
con las manos has de arrancar para que desaparezcan"

Verborrea escrita, es sentida en la emoción,
de un buen hombre en su conmoción.
Nada más alto vuela el amor en su locura,
por tener conciencia de su sentir de cordura.

Javier Alfaro Guillén

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que camino ocioso hace el caminante en su olvido...