sábado 6 de agosto de 2011

Mariposa sin alas

Adiós mariposa sin alas, volaste entre las secas ramas de la cordura y dejaste un sueño truncado. Aromas de tierra húmeda se respiran en el viejo bosque, donde las reales hadas reconocen la bondad.

El Adiós está escrito en un árbol que parecía seco y reverdece entre las aguas del estanque...

No hay más razón que la no impuesta, no existe dolor entre las migas del pan seco, hay transformación que fermenta la levadura de la eterna verdad... El desapego...

Verdad o engaño, tal vez el espejo interior es una máscara que engulle al Amor certero y lo defeca en una aparente realidad difusa que vuela en lo efímero...

Siempre hay agradecimiento incluso en los malos momentos pues nos muestran que el verdadero caminar es de uno y no de dos.

La marea atrapa lo que no es nuestro y lo devuelve al mar para que se transforme...

Adiós en el tiempo... tiempo que se fue y ya nunca más volverá...


Javier Alfaro Guillén

domingo 5 de junio de 2011

Mi libertad

Mi libertad es una flor que se abre, un cántico que resuena en la confusión del mundo, una aurora de primavera que pinta las ventanas de la imaginación, con libres colores...
Un sabor fresco de verano, una siesta de invierno, a pleno Sol...

Mi libertad es mi día y mi noche, capacidad de elegir sin una duda...

Como el manzano que expulsa a sus picadas frutas, la libertad decide que fruta se queda...

Javier Alfaro Guillén

sábado 28 de mayo de 2011

Sueños revueltos

Sueños revueltos en la arena del destino. Huellas que presionan los gránulos sueltos, compactando una porción de arena en un instante. El agua del mar en un segundo engulle la impronta efímera. Tan solo queda el recuerdo como aire volátil que vuela al azar por un cielo lleno de vida y creación...
El frío de las olas derrama lágrimas del tiempo en la redondez de los cantos rodados que se agolpan en la orilla. Versos pétreos que decoran en mesas extrañas, colecciones de los lugares visitados.
Una mano despiadada intenta borrar la huella que la paz deja fechada en la arena. La política, mísera y corrupta testiga del error de sus pasos, de la mano de los enriquecidos bancos... 
Sueños revueltos de libertad, de caminos abiertos a un futuro sensato y justo. Nada es tan reluciente como la voluntad del hombre movida por su corazón.
La petrea semilla, nace libre en las mentes nobles, crece y desarrolla profundas raíces que se aferran a la tierra de la libertad...
Javier Alfaro Guillén

jueves 21 de abril de 2011

En la hora que convergen


En la hora que convergen las olas del mar con la tierra,
en la hora en que convergen las montañas con las nubes,
en la hora en que converge el sabio con el ignorante,
en la hora en que converge la pena con la alegría,
en la hora en que converge la cordura con la locura,
en la hora en que converge lo seco con lo húmedo...
Allí en esa hora, nuestros corazones
se encontrarán bailando con la vida...
Sin pensar, sin borrar, sin ocultar el rostro
de la aurora que la emoción graba a fuego eterno...

En la hora que converge el tiempo con el espacio, desaparece el Ser y aparece la verdad...


Javier Alfaro Guillén

miércoles 13 de abril de 2011

Sentimiento en la montaña


El cielo abraza con sus brazos negros a una Luna danzante en su camino hacia la redondez.
Cálida noche donde las blancas cumbres destacan al fondo. Agua de río que canturrea sones relajantes y sonoros que dan al ambiente nocturno una magia especial.
Pájaros que en su nocturnidad expresan sus artes de caza con sonidos tan autóctonos como los mismos árboles.
Cazadores de copas que atraviesan dinteles viejos de puertas, por el sabor de una fría cerveza.
Las estrellas besan la mirada del que cautivo se quedó, de tanta hermosura. Los fugaces destellos en la negritud del firmamento nos alientan a hacer peticiones de deseos.
Bosques y humedales que a la hora de la aurora donan aromas de despertar.
Un camino junto al río se ilumina por los pasos que lo exploran con los primeros rayos.
Santuarios de piedra que abrazan Almas y riquezas. Donde las lagrimas de la montaña bañan los caminos se riega de alegría la vida.
Sonidos de fondo que salpican el rostro con pequeñas y frías gotas, restos de una fuerza acuífera colosal en época de deshielo.
Eso es sentir el vivir del presente. Sabor del "ayer" en el "hoy" revitalizado...

Javier Alfaro Guillén

martes 5 de abril de 2011

Eso es la primavera

Pájaros fugitivos que hierran los caballos del olvido,
dejan atrás el Sol del invierno.
Invierno dormido en las hojas moribundas que un día abrigaron a los árboles caducos.
Noche fría y convulsa que expulsa a los demonios del miedo, del paraíso de la primavera pasión.
Sangre que calienta el lecho primaveral con aromas florecidos.
En el horizonte, un rojo monte de verdes rasgaduras que pinta de primavera las flores maduras.
Nubes blancas que proyectan el resplandor solar, contrastan con el azul intenso del fondo celeste...
Eso es la primavera, cuando nace la vida y muere el olvido...
Duerme el invierno ya, soñando las hojas que sesgo de las secas ramas.
Primorosa luz que revelas el verdor de los mantos de yerba, revolucionas la sangre del amor en los animales que te veneran.
Eso es la primavera, cuando nace la vida y se vuelve color...
Deseos de cruzar un manto amapolado repleto de corazones primaverales que saborear. Aromas del buen tiempo que nos lleven a comprender, el porqué dejamos de ser niños sin haber crecido...


Javier Alfaro Guillén

jueves 17 de marzo de 2011

Tristeza del ánima

Tristeza del ánima,
ansiedad incomprendida
que merodea los rincones
del sentir sin saber.

Es como un instinto avisador
de nuestro mundo alrededor
que pinta las aceras grises
de frías huellas, para que las pises.

Morada inquieta de tristes letras
que manifiestan la sustancia del cambio...
Añoranza pasajera que viaja sin billete
y se recuesta en nuestro pecho desnudo.

Hoy así me siento y no se el porqué...

Tristeza del ánima que subiste en ascensor
y bajaste por escalones fríos y oscuros,
en un sentimiento escrito en viejos muros,
sin sentirme pecador y a la vez confesor.

Hoy así me siento y no se el porqué...


Javier Alfaro Guillén

domingo 27 de febrero de 2011

En la Esperanza



Duras letras de cambio
en el momento cursado,
dónde el ácido viento
descompone la vieja materia.
Esperanza en la madeja
trenzada con dos tejidos:
Amor y esperanza,
para un nuevo mundo
fuera del ignorante mal.

Son sueños ya de muchos,
desconocidos que conocen.
Las calles regadas de paz,
limpian la necedad de sus
sucios adoquines.
Atrapar los versos del mundo
con la mirada y comprender
que hay múltiples colores
para compartir...

Verde esperanza que vagas
en los sueños del mundo,
despierta en humanos corazones,
para hacer de sus razones
maneras de así vivir...


Javier Alfaro Guillén


sábado 26 de febrero de 2011

Luz viajera



En la brevedad de un suspiro
nace la brillante luz viajera.
Tan luminosa rapidez, su manera
que a los crédulos ojos muestra su giro.

Alma veloz de verde corazón
que salpicas los bosques de alegría
con brillantes pétalos de sabiduría.
Allá donde no se duerme la razón.

Luz viajera, esquiva y pasajera
que compartes colchón
con los seres del bosque en cada rincón.

Si viajas al lugar del sueño
no esperes encontrar,
sueña con que te encuentren
las hadas del lugar...



Javier Alfaro Guillén

domingo 20 de febrero de 2011

El olor de las olas


El olor de las olas
que rompen en la orilla,
unos pies que se mojan,
un camino que deja huella.

Algas putrefactas en la arena
muestran el color de lo profundo.
Profundo mar que salpica los oídos
con su baile sin igual.

Mar, aplacas las emociones furtivas
que se pierden de las humanas entrañas.
Dibujas orillas de líneas suaves y espontáneas.
Mar que cerca estas y que lejos te vemos...

Olores que aumentan con la luz del ocaso.
Tranquilizantes pinceladas de las olas que escapan a su brisa.


Javier Alfaro Guillén

En la silla incómoda


Atenta mirada que irradia soledad
pensamientos vacíos en rito del fluir,
dejan la mente consciente en su sentir
removiendo a la razón en la verdad.

Camino vacío, relleno de presente
que conforma el sentir del día,
donde la luz no se reconoce como impía,
allí el olvido del corazón estará ausente.

Locuras removidas, en la silla, en su incomodidad,
cuando la postura no es manifiesta
y las letras son una verdadera fiesta,
nace del vacío la auténtica realidad...

La silla incómoda del olvido
que la prisa arrebata lo vivido...


Javier Alfaro Guillén