martes, 13 de marzo de 2007

Momentos en el tiempo.

No hay trayecto olvidado, ni amargo momento que se escape del grosero destello de secretos de alcoba,
que ni cielo, tiene por techo, ni nubes por sábanas.

Allá quedó la ilusión,
allá se alojó la diversión,
allá murió la necesidad de amar lo que se fue a la basura.

Muerte al infiel de su propia piel, que no desea más que lastimar con su cascabel. Era como un gato en celo que comía mientras amaba, ni seducía ni se alimentaba.

Ni las mejores copias pudieron alcanzar a estos versos, pues de un lugar elevado procedieron sin temor a su represión.

Amantes mutantes que de colores y olores sus seis y no cinco, dedos que concibieron una ilusión.

Pero el tiempo inmutable establece que lo natural sólo son cinco dedos por mano.

La mente serena del que ama no se ensucia con barro cualquiera,
sus difusas formas gotean el oro líquido de la verdad.

Jofiel Guevara Rallín.

1 comentario:

W dijo...

vaya, qué sorpresa!
no te conocía esta faceta artística
te pega :)

Nos vemos pasado mañana. Muacs!